Minientrada

Tutorial de wordpress.com

Recientemente he impartido un taller de WordPress.com para mi empresa y para ilustrar el taller he preparado un sencillo tutorial utilizando la propia herramienta de creación de sitios web.

Dejo este tutorial a vuestra disposición por si lo queréis utilizar o compartir. También está en formato PDF.

Cualquier comentario es bien recibido. Igualmente, si veis alguna errata, por favor comunicádmela.

Muchas gracias.

Tutorial: https://cursowphazi.wordpress.com/

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Google Business View

Descripción
Logo Fotógrafo de confianza

Google Business View es un producto comercial de Google que potencia la presencia de los negocios en el buscador de la marca, así como en Google Maps, gracias a un recorrido virtual de 360º con la tecnología Street View.

Básicamente lo que tiene que hacer un negocio es contactar con un fotógrafo de confianza certificado por Google, programar una sesión de fotos y del resto se encarga el fotógrafo.

 

Características

Según Google, estos son algunos de los beneficios que tendrán los negocios con este producto:

  1. Visibilidad: Tour Virtual integrado directamente en las búsquedas de Google, de Google Maps y en su página de Google Places.
  2. Integración: Directamente integrado en Google Street View. Ahora también puede integrar el tour virtual en las páginas de negocios de facebook, al lado del botón “Me gusta”, en redes sociales e incluso en su website.
  3. 24/7: Su negocio estará abierto a los ojos de sus clientes las 24h y los 365 días del año.
  4. Competitivo: Diferénciese de sus competidores en cuanto a visibilidad local en el buscador de Google.
  5. Atractivo: Para sus clientes al tener la posibilidad de recorrer y ver su negocio antes de ir, creando un vínculo de proximidad hacia su negocio.
  6. Interacción: Herramienta de marketing interactiva y visual: Un tour virtual de su negocio creado con la tecnología de Google Street View.
  7. Rápido: Tiempo de carga muchísimo más rápido que las visitas virtuales antiguas y más rápido de implementar.
  8. Sin hosting: Sin coste alguno por alojamiento.
  9. Innovación: Muestre su negocio de la forma más innovadora en el buscador donde todos buscamos: Google.
  10. Económico: La opción más económica del mercado y que más ventajas le ofrece: Un tour virtual integrado directamente en las búsquedas de Google.
  11. Reportaje: Incluye reportaje de 10-15 fotografías adicionales de detalles de su negocio. Usted obtendrá todos los derechos de autor de las imágenes para poder utilizarlas en sitios web, redes sociales o en material de impresión.
  12. Compatible con teléfonos móviles smartphones, tablets y ordenadores, ni preocupaciones por actualizaciones de programación.

Ejemplos

Hay infinidad de ejemplos. Es un tema de estrictamente publicitario, puro marketing, que es a lo que se dedica Google. Claro que esto tiene infinidad de posibilidades. Por ejemplo se puede utilizar en agroturismos, bodegas, explotaciones agroganaderas, espacios naturales, ….

  1. Carnicería en Vitoria-Gasteiz
  2. Restaurante en New York
  3. The Royal Air Force Association
  4. Exterior en Denia (Valencia)
  5. Tienda de ropa en Valencia

Fotógrafos en Euskadi

A día de hoy, en Euskadi hay certificados 7 fotógrafos (5 en Bilbao –Guillermo Casas, Iñigo Sierra Gomez, Jorge Flores, Marina Gondra, Pelayo Alvarez-; uno en Donosti –Jaime Moro–  y uno en Vitoria-Gasteiz –David Quintas-), y una agencia –Royal Tour-.

Referencias

En Youtube:

En prensa:

Herramientas de terceros

TourDash: “es una nueva herramienta que le permite añadir mejoras a su tour virtual del negocio. Combinando TourDash con Google Maps Business View, puede interactuar aún más con sus clientes, proporcionando información específica sobre lo que están viendo y animándoles a explorar las zonas más interesantes.”

Usos

Está claro que el objetivo de este producto es meramente comercial y como Google no puede llegar a todos los rincones (ha llegado al fondo de los océanos), poner al servicio de las empresas su tecnología para que dichas empresas muestren su negocio mediante un “escaparate virtual” es una buena estrategia. Street View nos dejaba ver las fachadas de los negocios, ahora con Google Business View, podemos “entrar” en cualquier establecimiento.

En cualquier zona interior o exterior que sea susceptible de ser fotografiada puede aplicarse esta tecnología, hay casos curiosos como por ejemplo el interior de un avión. Solo es cuestión de imaginación.

Servicios de almacenamiento y sincronización en la nube

Estoy elaborando una relación de “servicios de almacenamiento y sincronización en la nube” que comparto con todos vosotros en una hoja de Google Drive (el enlace lo podéis encontrar más abajo).

Podéis dejar un comentario en esta entrada o simplemente comentar cualquier aspecto en el propio documento. Si veis que falta algún servicio me lo cementáis igualmente.

Espero que os sirva de ayuda y comprobéis que existen muchas y buenas alternativas a Dropbox.

Enlace al documento: https://docs.google.com/spreadsheet/ccc?key=0AtTRzHmXvUlSdFhZQzBMSklxMTJ6WFN4UXMyUldpb1E&usp=sharing

Para la reflexión: “Si Kant fuera ciclista en Nueva York”

Hace tiempo que leí un artículo de Randy Cohen y que acompaño a esta entrada, Quiero compartirlo con vosotros para ver que pensáis.

El título del artículo es:

Si Kant fuera ciclista en Nueva York y dice así:

Yo soy el ciclista salta-reglas que condena la gente. Me salto habitualmente semáforos en rojo, y tú también. Hago caso omiso a la ley cuando voy en bici; tú también lo haces cuando caminas, al menos si eres como la mayoría de los neoyorquinos.

Mi comportamiento irrita a peatones, conductores e incluso a algunos de mis compañeros ciclistas. Una conducta similar ha supuesto a ciclistas multas y clases de circulación en bici ordenadas por el juez.

Pero aunque es ilegal, creo que es ético. No estoy tan seguro acerca de tu despreocupada aproximación al semáforo en rojo mientras envías mensajes, escuchas tu iPod y bebes un sorbo de tu martini. Más o menos.

Me salto un semáforo en rojo si y sólo si no hay peatones en el paso de peatones y ningún vehículo se encuentra en la intersección; es decir, si no pongo en peligro a nadie ni a mí mismo. Por decirlo de otro modo, trato a los semáforos en rojo y a los stops como si fueran señales de “ceda el paso”. Una preocupación fundamental de la ética es el efecto de nuestras acciones sobre otros. Mis acciones no perjudican a nadie. Este razonamiento moral puede no convencer al policía que me está multando, pero pasaría la prueba del imperativo categórico de Kant: creo que todos los ciclistas podrían — y deberían — circular como yo.

No soy anárquico; respeto la mayoría de las leyes de tráfico. No circulo por las aceras (bueno, excepto los últimos 10 metros entre el bordillo de la acera y la entrada de mi casa, y siempre con precaución). No circulo a contra-dirección. De hecho, incluso mi forma de saltarme los semáforos es legal en algunas ciudades.

Paul Steely White, director ejecutivo de “Alternativas de Transporte”, un grupo de defensa jurídica al que pertenezco, señala que muchos estados, Idaho por ejemplo, permite a los ciclistas aminorar la marcha y saltarse los semáforos después de ceder el paso a los peatones. El Sr. White me envió un correo diciéndome que “es más importante estar en sintonía con los peatones antes que con los semáforos, sobre todo porque los peatones cruzan imprudentemente muy a menudo!”.

Si mi costumbre de ir contra las normas es ética y segura (y legal en Idaho), ¿por qué molesta? Quizás porque los humanos no somos buenos sopesando los peligros a los que nos enfrentamos. Si lo fuéramos, comprenderíamos que las bicicletas son una amenaza pequeña; son los coches y camiones los que nos amenazan. En el último trimestre de 2011 los ciclistas de Nueva York no mataron a ningún peatón mientras que en el mismo periodo los conductores mataron a 43 peatones e hirieron a 3.607.

Los coches nos hacen enorme daño y de forma lenta. Las emisiones de los coches agravan problemas respiratorios, dañan las fachadas de los edificios, contribuyen al calentamiento global. Para seguir alimentándonos de petróleo tomamos decisiones políticas de dudosa ética a nivel internacional. Los coches promueven la dispersión urbana y desaniman a caminar, incrementando la obesidad y otros problemas de salud. Y además está el ruido. Mucho de este daño devastador es legal: poco de él es ético, al menos en ciudades, como Manhattan, donde hay alternativas reales al coche. Pero, como hemos permitido al coche durante tanto tiempo dominar la vida de la ciudad, damos por sentados su presencia y sus perniciosos efectos. La aparición de ciclistas urbanos es un fenómeno reciente y estamos atentos a su deriva/extravagancias.

Pero la mayor parte del resentimiento que generan ciclistas salta-reglas como yo proviene, sospecho, de una falsa analogía: concebir las bicicletas como similares a los coches. Desde este punto de vista, las bicicletas deben ser reguladas como los coches y vilipendiadas cuando los ciclistas incumplen dichas normas, como si astutamente nos estuviésemos librando de algo. Pero las bicis no son coches. Los coches circulan tres o cuatro veces más rápido y pesan 200 veces más. Si conduces peligrosamente, es probable que lesiones a otros; si circulo en bici peligrosamente, es probable que yo mismo me lesione. Me juego la piel. Y la sangre. Y los huesos.

Tampoco los ciclistas somos peatones, por supuesto (al menos mientras pedaleamos). Somos una tercera cosa, un modo de transporte distinto, que requiere diferentes prácticas y reglas diferentes. Esto se entiende en Amsterdam y Copenhague, donde casi todas las personas de todas las edades van en bici. Estas ciudades tratan a las bicicletas como bicicletas. Redes extensas de carriles bici protegidos proporcionan la infraestructura para un ciclismo seguro. Algunos semáforos están programados a la velocidad de la bicicleta en lugar de a la de los coches. Algunas leyes dictan que en una colisión bicicleta-coche, el vehículo más pesado y más mortal es culpable. Quizás sea el caso de Nueva York cuando el sistema de bicis públicas se ponga en marcha.

Las leyes funcionan mejor cuando la gente las acata voluntariamente porque las considera razonables. No hay suficientes policías para obligar a todos a obedecer todas las leyes todo el tiempo. Si las normas sobre la bici fuesen una sabia respuesta a la realidad ciclista en lugar de una torpe aplicación indebida de leyes pensadas para vehículos motorizados, sospecho que el cumplimiento de las normas se incrementaría, incluso por mi parte.

Elijo mi estilo de conducción consciente de mi propia seguridad y la de mis vecinos, pero también en busca de la felicidad. El movimiento ininterrumpido, desplazándome silenciosamente y con rapidez, es un placer. Por eso pedaleo. Y es por lo que Stephen G. Breyer dice que pedalea, a veces para trabajar en la Corte Suprema: “¿Las ventajas?: ejercicio físico, ningún problema para aparcar, el precio del petróleo, es divertido. El coche es caro. Tienes que encontrar un lugar para estacionar y no es divertido. Así que, ¿por qué no ir en bici? Lo recomiendo.” No sé si se salta los semáforos en rojo. Espero que lo haga.

AUTOR: Randy Cohen fue el primer escritor de la columna de “Especialista en ética” de la revista dominical del The New York Times y autor del libro “Sé bueno: cómo navegar por la ética de todo/manejarse éticamente en todo (Momento)

La URL de un mapa en el nuevo Google Maps

Cuando usamos habitualmente Google Maps y una vez localizado un punto en el mapa, podemos conocer la URL a dicho punto concreto, para ello tenemos un icono que representa un eslabón de una cada y al hacer clic sobre dicho icono nos muestra la URL (enlace, link, dirección de Internet) a dicho punto (Imagen 1). Este enlace lo podemos copiar y por ejemplo enviar por correo electrónico o ponerlo como enlace en una entrada de un blog para que nuestros lectores puedan acceder a él al hacer clic.

Cómo compartir mapas

Imagen 1

Google lo explica en el siguiente enlace de forma más detallada: https://support.google.com/maps/answer/144361?hl=es

Pero si hemos activado la nueva versión de Google Maps, esta posibilidad ha desaparecido y puede que tenga una explicación, ya que la dirección a un punto concreto se muestra en el espacio dedicado a escribir las direcciones de páginas web en el navegador. No es necesario que escribamos nada, Google Maps la muestra de forma automática, por lo que esa es la dirección que podemos compartir como queramos, simplemente copiándola y pegándola donde deseemos.

A continuación se muestran unas imágenes de los pasos que he seguido yo para obtener la dirección de un punto concreto en la calle Paseo del Prado de Madrid, cercano al Museo del Prado.

Primero he navegado con Google Maps por el plano de Madrid para localizar el Museo del Prado (Imagen 2) y he pulsado con el ratón en un lugar concreto de la calle Paseo del Prado, con lo que Google Maps muestra un punto y debajo del espacio para búsquedas aparece un recuadro con la dirección (Imagen 3). Pulsamos sobre la dirección que nos aparece y se mostrará una marca en el mapa (Imagen 4).

Imagen 2

Imagen 2

Imagen 3

Imagen 3

Imagen 4

Imagen 4

Ahora si hemos seguido estos mismos pasos y nos fijamos en el espacio para las direcciones veremos que esa dirección que se muestra es la URL al punto concreto que hemos ubicado en el mapa. Esta es la dirección que tenemos que utilizar (Imagen 5).

Imagen 5

Imagen 5

Y este es el enlace por si quieres acceder a él:

https://www.google.es/maps/preview#!q=Paseo+del+Prado%2C+24%2C+Madrid&data=!4m10!1m9!4m8!1m3!1d3540!2d-3.694118!3d40.4133967!3m2!1i1280!2i895!4f13.1

Bicicletas y aceras

Lo que a continuación os muestro no es cosecha propia, son las reflexiones de un usuario de la bicicleta ante el intento del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz de prohibir hace unos años andar con la bicicleta por las aceras y zonas peatonales. Este tema vuelve a estar en el candelero y por eso quiero compartir con todos estas reflexiones para que las meditemos. Ahí van:

“El pasado día 9, varios periódicos se hicieron eco de que el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, a través de la mesa de tráfico, iba a estudiar la prohibición de que las bicicletas circulen por las zonas peatonales, incluidas las aceras. A este respecto, y adelantando una postura a favor de la convivencia, la tolerancia y el respeto mutuo, desearía hacer las siguientes consideraciones:

Las gamberradas de algunos no pueden ser motivo para castigar a todos. Energúmenos los hay en todas las variedades posibles: en bicicleta, en coche, con corbata y con paraguas, por ejemplo. Pero ello no es razón suficiente para prohibir la presencia de ciclistas, automovilistas, encorbatados y otros, y mucho menos para sacar las cosas de quicio tratando de impedir que llueva. No se puede generalizar el comportamiento irregular de algunos individuos al colectivo al que pertenecen pero del que, obviamente, no son representativos. Por el contrario, vistos desde la comunidad y, especialmente, desde las instituciones, estos sujetos en el margen deberían ser percibidos como objeto de especial interés de cara a las actuaciones educativas y correctoras pertinentes.

• Porque lo que está en juego no es tanto la legítima denuncia puntual que haya podido hacer un ciudadano por haber sido molestado por un ciclista sino, en términos positivos, progresar en la conformación de la ciudad como marco de convivencia. Los vitorianos podemos estar orgullosos de vivir en una ciudad hecha a escala humana. Pero profundizar en esta cualidad requiere un respaldo inequívoco de los valores que la conforman. Y, en términos de convivencia en nuestras calles, es evidente que peatones y bicicletas tienen mucho más que aportar que otros agresivos medios de locomoción. Desde la perspectiva del interés compartido, la consideración anterior debería servir para aliar a peatones y ciclistas, evitando la confrontación entre ellos con cosas tan sencillas como el respeto mutuo y una razonable tolerancia.

Las quejas ciudadanas se deben analizar y atender en sus justos términos, ni más ni menos. Si de cada queja se tuviera que derivar una prohibición, a estas alturas no habría ya coches en las calles, perros, discotecas, camiones de la basura… y los niños irían con bozal y sin pelota. Y creo que nadie quiere una ciudad así. Por otro lado, sabiendo que las quejas sólo reflejan una pequeña parte del posible descontento, la prudencia aconseja analizar las situaciones con serenidad y no atender sin más al que más grita. A este respecto, cabe señalar que hay una multitud de ciclistas silenciosos insatisfechos con las facilidades que les ofrece la ciudad o, por lo menos, plenamente conscientes de las posibles mejoras que no se acometen, y que también, por ser sujetos de derechos, deberían ser escuchados. Evidentemente, si de protestar se trata aprovechando la caja de resonancia que aportan los medios de comunicación, cada día podrían aparecer varios artículos como el presente, o cien veces más beligerantes.

El bienestar colectivo radica en el uso y disfrute responsable y solidario de las libertades individuales. En mi opinión, lo más efectivo y duradero -aunque no siempre sencillo- para construir ese bienestar es la educación en valores, aplicable a todos los ámbitos de lo cotidiano: el tráfico, la limpieza de los espacios públicos, su conservación, etc. Por el contrario, estoy convencido de que las estrategias prohibicionistas se vuelven ineficaces al poco tiempo. Al fin y al cabo, ni la ignorancia ni la estupidez se pueden eliminar por decreto. Se pueden hacer desaparecer durante un cierto tiempo, pero acaban reapareciendo como la mala hierba. Obviamente, hay que reprender y en su caso sancionar a los que transgreden las reglas básicas del juego de la convivencia, pero esto es muy distinto de configurar un marco de prohibiciones tal que aplaste al ciudadano. El futuro, al menos el que deseo para mí y para todos, no va por ahí.

La solución de un problema no puede generar otro mayor. Mejor dicho, no debe impedir que se puedan paliar otros problemas más importantes. Evidentemente, en nuestra ciudad aún estamos muy lejos de que la bicicleta sea una alternativa tan importante a otros vehículos como en Holanda, Dinamarca o el Reino Unido, por ejemplo. Pero no es menos cierto que al menos una parte de los problemas de tráfico, ruido y otras contaminaciones se puede paliar fomentando el uso de las bicis.”

Reflexiones sobre la bicicleta en la ciudad de Vitoria-Gasteiz

Somos conscientes de que entre los ciudadanos y sobre todo entre las personas que se desplazan a pie por la ciudad existe una gran preocupación en relación al aumento de las bicicletas por las aceras y otras zonas peatonales. Lo entendemos y nosotros, los ciclistas urbanos, también estamos preocupados, ya que pensamos que el peatón es la figura más frágil en la movilidad de la ciudad y hay que protegerlo. Todos, los ciclistas también, somos peatones en algún momento del día. Pero también los ciclistas necesitamos protección ante los vehículos a motor. Muchos ciclistas tienen miedo a circular por la calzada.

Pero lo que tenemos que analizar es como se ha llegado a esta situación y debatir sobre ello. Creemos que poner el punto de mira y culpabilizar solo a los ciclistas no es la solución.

Antes de entrar en este análisis, permitidme que primero haga una breve reseña de las ventajas y beneficios que tiene el uso de la bicicleta.

No es nada nuevo si os digo que las ventajas son muchas, tanto para la salud, como para el medio ambiente o para la economía, y esto redunda en beneficio de todos nosotros, no solamente de los que andamos en bicicleta.

La bicicleta es ideal para los desplazamientos en distancias cortas, entre 1 y 5km. Además es un transporte barato, sostenible y saludable. El mantenimiento de una bicicleta al año puede rondar los 120€, cuando el de un coche medio puede suponer 3.000€, incluyendo el combustible. Media hora al día de ejercicio en bici mejora nuestro estado físico y nuestra salud.

Pero bueno, volvamos a las posibles causas que nos han llevado a que en la actualidad haya tantas bicicletas por las aceras, y creo que es necesario hacer un poco de historia.

Debemos remontarnos a mediados de los años 80, con José Ángel Cuerda en la alcaldía, cuando Vitoria fue una ciudad pionera al diseñar y empezar a construir una red de carriles para bicicletas, también conocidos como bidegorris, por su asfalto rojo; algo que en aquellos tiempos no se había acometido en ninguna ciudad de España.

Creemos que los responsables de diseñar aquella red no fueron lo suficientemente valientes, o tal vez no lo fueran los responsables políticos, en última instancia quienes tomaron la decisión de llevar a cabo esta red.

¿Por qué digo que no fueron valientes?, la razón es que la red se diseño a expensas del espacio propio de los peatones. La mayoría de los bicicarriles se construyeron sobre las aceras, cuando el espacio debería haber sido el dedicado al vehículo a motor que dispone del 70% del viario público. Y como dice el refrán, “de aquellos barros estos lodos”.

Pensamos que esta es la causa principal del actual problema. En nuestra opinión el espacio natural de la bicicleta es la calzada, como vehículo que es.

Los ciclistas encontraron la seguridad  en estos bici-carriles (muchas veces un seguridad falsa, por la falta de conexión entre ellos) y en muchos casos se fueron apropiando del espacio de los peatones, pero la mayoría de los ciclistas no tienen este comportamiento.

Actualmente existe una ordenanza sobre el tráfico y el uso de las vías públicas, donde está regulado el comportamiento que tiene que tener cada uno, ya sea peatón, ciclista o automovilista. Tal vez esta ordenanza haya quedado algo desfasada, y además, puede que sea uno de los motivos por los que no se vigila y se haga cumplir con la suficiente diligencia.

Pero volviendo al tema de los bicicarriles y a la valentía de nuestros gobernantes. Seguro que todos conocéis el bicicarril de la Avenida de Gasteiz, posiblemente el más transitado de la ciudad. Este bicicarril, unos años después de construido “desapareció” en su tramo sur y se ha vuelto a construir por las aceras, esta vez por las dos. En este caso concreto, la propuesta de bizikleteroak.org, y así se lo trasladamos en su día al ayuntamiento, era que se eliminase una fila de aparcamientos para dedicar dicho espacio a un bicicarril por la calzada, pero el ayuntamiento y la mayoría de los grupos políticos se negaron. Nos dijeron que o se hacía por la acera o no se hacía. Tal vez, erróneamente, aceptamos que el bicicarril discurriese por la acera, pero algunos ahora nos arrepentimos, ya que su diseño es muy peligroso, tanto para ciclistas, como para peatones.

EL PLAN DE MOVILIDAD

A mediados de la pasada década empieza a crecer la preocupación por el problema de la movilidad en la ciudad, en la que predomina el uso del coche para cualquier tipo de desplazamiento, incluso los más cortos (diversos estudios dicen que el 45% de estos desplazamientos es de menos de 3km). Recuerdo cuando se cogía el coche para ir a tomar potes a “la cuesta”, algunos, los menos, todavía lo siguen haciendo.

El problema del uso indiscriminado del coche, fomentado muchas veces por la propia administración con sus ayudas y planes “renove”, y debido sobre todo a la expansión urbanística, pone de acuerdo a la sociedad vitoriana, que sienta las bases de un pacto ciudadano, este pacto fue el embrión del Plan de Movilidad Sostenible.

En este pacto están representados tanto las instituciones, como todo tipo de colectivos y asociaciones, como pueden ser las de vecinos y en la que también está presente Bizikleteroak.

Reconocemos que el Plan de Movilidad Sostenible es muy ambicioso, pero todos los grupos políticos estaban de acuerdo y se comprometieron con él. Sin embargo pensamos que no se está teniendo en cuenta a la  hora de llevar a cabo ciertas actuaciones (con el ejemplo claro de la reforma de la rotonda de América Latina, en la que se ha buscado el beneficio del coche en detrimento del peatón y el ciclista, que ahora tienen que andar más).

La comunicación y la participación con los ciudadanos, algunos de los pilares del plan, es escasa, y éstas son cuestiones fundamentales para llevar a cabo su seguimiento y ver si se está cumpliendo.

PROPONEMOS SOLUCIONES

Las soluciones que proponemos desde Bizikleteroak pasan fundamentalmente por la educación y la formación, además de que se tenga en cuenta el plan de movilidad sostenible y se lleve a cabo el Plan Director de la Bicicleta, la educación y la formación también forman parte de estos planes.

En relación a estos principios hemos presentado al ayuntamiento dos ideas, una denominada “Bizi-Eskola”, y la otra denominada “Bike-Station”.

Otra solución es la “Ciudad 30: pacificar y calmar el tráfico en la calzada, con la creación de las super-manzanas, que hará que progresivamente los ciclistas circulen por la calzada, con la consiguiente mejora en la situación del espacio propio del peatón.

Aparcamientos seguros para bicicletas, vigilados y de pago y más bici-lonjas en los barrios de Vitoria-Gasteiz.

Pero lo fundamental y la clave de todo es: el respeto mutuo y algo que echamos mucho de menos: voluntad política.

Y para terminar un deseo: “Apostamos por una ciudad permeable a la bicicleta, por la convivencia en el espacio público, por la responsabilidad y el respeto entre todos los usuarios de la calle”

Y una pregunta: ¿por qué no existe en la ciudad un colectivo en defensa del viandante como ya existe en otras ciudades?